viernes, 23 de septiembre de 2016

El Parque Escultórico Atlántico (A Coruña), con niños

Quienes residen por la zona de la Torre de Hércules de A Coruña lo saben bien. Este monumento es una auténtica joya pero además de la propia torre, su entorno es un valor seguro si vas con niños o simplemente si te gusta el mar. Caminar, correr, andar en bici o pararte a observar aves en alguno de sus refugios. Este rincón atlántico de 47 hectáreas rodea el faro más antiguo del mundo en funcionamiento pero también Punta Herminia hasta el barrio de Adormideras. 

Copa do sol, en el Parque Escultórico / Escapalandia
Ciclistas frente a la caracola / Escapalandia
 Un espacio al aire libre en plena ciudad, mirando al mar, con sendas de paseo. Si ya hemos hablado aquí de A Torre de Hércules, con niños, hoy nos centramos en su entorno para conocer el parque escultórico. Para llegar a esta amplia zona verde en el litoral atlántico debes aparcar junto a la Torre de Hércules, donde hay un amplio aparcamiento con espacio para autocaravanas. 

Rodeando la torre tienes ya varias sendas de paseo a dos niveles que rodean el monumento. Aquí puedes ver algunas de las esculturas del entorno como el Ara Solis, la Hidra de Lerna o el Breogán. Se ubicaron en los años 90 y representan escenas y personajes vinculados a la mitología y la historia de este faro romano. También, a los pies de la Torre, la Rosa de los Vientos, de Javier Correa, un mosaíco de 25 metros y del color del mar. La ruta circular en torno al faro es de un kilómetro.

En la península que sigue a la de la Torre se han dispuesto tres casetas de observación de aves con unas vistas increíbles sobre el océano. Es una zona venteada pero muy agradable para pasear y ver el mar. En su punta, la Caracola, y más arriba la Copa do Sol. Más arte fundiéndose con el paisaje increíble de esta atalaya natural sobre el mar. Unos dos kilómetros si la recorres en su perímetro.

Y por último la ruta de los Menhires, unos 4 kilómetros. Donde están ubicadas la Nave de Piedra, el Monumento a los Fusilados y los célebres menhires de Manolo Paz, doce piezas que representan a los miembros de la familia, con una abertura para ver el mar. 

Si luego aún tienen ganas de parque infantil, en el paseo marítimo, junto a la antigua cárcel, hay uno. También hay aparcamiento cerca y cuenta con varias zonas de juegos para los más pequeños, además de amplias zonas verdes. 




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martes, 20 de septiembre de 2016

Un barco pirata en Neda: Parque infantil de Os Subarreiros

El río Belelle deja al desembocar en la ría de Ferrol un paisaje precioso que podemos recorrer gracias a las pasarelas de madera instaladas en toda esta zona, tanto en las inmediaciones del parque de Os Subarreiros como siguiendo la costa hasta el puente de Xubia. Varios kilómetros para caminar al aire libre con varios parques infantiles de referencia.

Parque infantil con barco pirata / Escapalandia
El parque de Os Subarreiros está junto a la piscina municipal de Neda, en el pequeño puerto que hay en la desembocadura y también junto a la iglesia de San Nicolás. Desde la carretera principal, la AC-115 que coincide con la Avda. de Algeciras, debes desviarte hacia abajo siguiendo la señalización que indica cualquiera de estos tres puntos. Hay un pequeño espacio para aparcar y verás el parque. Si hace sol conviene llevar gorras porque en el entorno del parque infantil no hay una sombra.

El parque infantil nos gustó especialmente porque es muy llamativo y tiene forma de barco pirata con divertidos toboganes enroscados, barras para bajar como los bomberos, rincones para esconderse o trepar y también balancines y otros juegos. Al lado hay campo y porterías para jugar al fútbol, y una canasta también. Así que la zona da para una tarde interesante si tenéis peques con necesidad de moverse.

Ruta litoral por las marismas de Neda
Desde este parque infantil puedes hacer una ruta de medio kilómetro hasta el observatorio que hay sobre la ría. Si sigues de frente al cruzar el puente de madera que está junto a la piscina, en lugar de seguir la pasarela, llegas hasta otra zona donde está el estanque de mareas. Hay otro medio kilómetro más o menos.

Pasarelas por las marismas de Neda / Escapalandia
La pasarela sigue hasta enlazar con el paseo marítimo, donde hay otro parque infantil. Al final del paseo marítimo, llegando al puente de Xubia, encontrarás una tirolina, y un poco antes un puente peatonal que cruza hacia la orilla de Narón, donde también hay un parque infantil y amplias zonas verdes. Puedes adaptar tu ruta por aquí a lo que camine tu tropa, pero tres o cuatro kilómetros cómodos y con carritos se pueden hacer fácilmente, con paradas en alguno de los parques infantiles.
 
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sábado, 17 de septiembre de 2016

La curva del Danubio: Szentendre (Hungría)

Si viajáis a Budapest y queréis moveros un poco por el país haciendo una excursión tranquila os recomendamos desplazaros a Szentendre. Es la puerta de la curva del Danubio, y uno de los pueblos más turísticos del país. No tanto por su afluencia, que aunque hay algunas excursiones no llega a ser agobiante, sino por la cantidad de tiendas de souvenirs y productos típicos que podrás encontrar allí. 

Paseo marítimo de Szentendre / Escapalandia
Restaurantes en la ribera del Danubio / Escapalandia
A esta localidad puedes desplazarte fácilmente desde la capital húngara en barco, pero nosotros optamos por el coche para poder organizar nuestra ruta libremente y visitar otros pueblos del entorno. La distancia es de unos 20 kilómetros que harás por carretera general en una media hora. La ruta es bonita, muy rural, con zonas llanas y más montañosas pero casi toda en plena naturaleza. 

En Szentendre hay zonas de aparcamiento controlado por tiempo, así que deberás usar el parkímetro y dejar el ticket a la vista, como en la zona ORA de muchas ciudades españolas. Te recomiendo primero un paseo por la ribera del Danubio, donde hay playa y también una senda asfaltada. Después puedes tomar alguna de las calles empedradas más céntricas e ir subiendo hasta la iglesia de San Juan y volver a bajar para callejear después por las tiendas de artesanía y souvenirs. 

La diversidad religiosa de Hungría hace que en localidades pequeñas como estas se intercalen las iglesias católicas, luteranas, ortodoxas, etc. Algunas están abiertas y cobran la entrada, otras las encontrarás cerradas salvo en horario de culto. Casas, colegios y muchas galerías de arte o museos de artesanos locales. En el pequeño casco antiguo de Szentendre los mapas turísticos señalizan más de 40 puntos de interés así que tienes donde elegir. 

Productos típicos húngaros / Escapalandia
En la plaza principal, donde hay una cruz conmemorativa, o la ribera del Danubio (Dunakorzó) encontrarás muchos restaurantes o bares donde comer o tomar algo. También puedes pedir un mapa en la oficina de información turística que está a la entrada del pueblo, en la calle Dumtsa Jeno. Si quieres llevarte un recuerdo del país este es un buen sitio para elegirlo, tienes muchísima variedad en cuadros, manteles, trajes o muñecas con el vestido típico, joyería, etc. Otro lugar bastante adecuado es el Mercado Central de Budapest, en el Bulevar Vamhaz.

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jueves, 15 de septiembre de 2016

Secreto nº14: El corazón medieval de Avilés (Asturias), con niños

Sin duda, nuestro mejor descubrimiento del verano ha sido la ciudad de Avilés, así que decidimos incluirlo en nuestra sección de secretos. Una ciudad moderna y con buenas infraestucturas para acoger a los visitantes y turistas, que esconde en su interior el casco histórico mejor conservado de Asturias. Plazas y calles porticadas llenas de vida y monumentos y museos que bien merecen que les dediquemos unos días.

Casas con soportales y galerías en Avilés / Escapalandia
Calle Galiana y sus casas porticadas (Avilés) / Escapalandia
Avilés tiene un perfil diverso, el moderno edificio del centro cultural Oscar Niemeyer que contrasta con las galerías y paredes de colores de las casas porticadas del centro peatonal. Lo hemos recorrido a pie y patinete y os recomendamos la experiencia. Es bastante llano y accesible, además de relativamente pequeño. Podéis dejar el coche en el parking de la plaza de España y subiréis al centro mismo de la ciudad. 

La plaza de España es un espacio amplio donde se ubica el Ayuntamiento. Terrazas de diferentes locales de hostelería y mucho ambiente en esta encrucijada de calles de tradición medieval. Del siglo XIII es la iglesia de los Padres Franciscanos, y del XVII algunos de los palacios que hoy tienen uso municipal o social. Nos enamoró la calle Galiana, del siglo XVII y con edificios en perfecto estado de conservación. Los enormes soportales permitían el trabajo de los artesanos con luz natural y resguardados de la lluvia. Si vas en un día lluvioso en toda esta zona no tendrás que abrir el paraguas. 

Un poco más arriba, en la plaza del Carbayedo, hay un parque infantil bastante amplio. Este espacio es peatonal al igual que toda esta zona centro, y cuenta con diversos locales de hostelería para tomar algo en las terrazas o en el interior. Muy cerca, en la entrada del parque de Ferrera, verás a pintores aficionados y profesionales manos a la obra. Una estampa que ya en pocos lugares se ve a pie de calle. Una suerte de Montmartre en un rincón con mucho encanto de la tercera ciudad asturiana. Y más abajo la célebre fuente de los caños, junto la Iglesia de San Nicolás, de gran valor histórico y de la que puedes encontrar una interesante descripción en el blog de Suárez Prendes.
Plaza del Carbayedo y su parque / Escapalandia

El Museo de Avilés es perfecto si vas con niños, porque es muy interactivo y te ayuda a conocer las diferentes etapas históricas y su legado en el urbanismo de esta ciudad. La ciudad industrial, la villa medieval y la ciudad del futuro. Tres plantas para investigar a partir de antiguos manuscritos, fotografías, videos y hasta un antiguo teatro musical. Un lugar muy visual que abre en horario de mañana y tarde, salvo los domingos que se visita solo por las mañanas. 


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El pueblo que se escondía del mar: Luarca, con niños

Un fin de semana de escapada puede tener mucha magia en un pueblo costero como Luarca. El río Negro desemboca en este punto del occidente asturiano serpenteando y creando un casco urbano partido en dos, que más adelante se divide una doble bahía. A un lado paisaje de montañas y playa, el paseo marítimo y el espigón. Al otro, el puerto pesquero plagado de bares y tascas marineras que en verano rebosan de visitantes. 

Puerto pesquero de Luarca / Escapalandia
No es fácil aparcar, pero hay un parking gratuito municipal en la Avda. de Argentina. Después puedes cruzar el río y seguir las señales de centro urbano. El pequeño casco histórico de Luarca tiene su epicentro en la calle Uría, donde está la oficina de turismo y donde podrán darte mapas y horarios de los principales museos. Delante, la explanada de Alfonso X el Sabio y el Ayuntamiento. Si sigues por este lado del río puedes recorrer el mágico barrio de "La Pescadería", allá en lo alto, con sus casas dando la espalda a la bahía y sus calles empinadas y llenas de escaleras y pasadizos. 

Si cruzas por el puente del Beso, el último antes de llegar al final del espigón del Náutico, accedes de lleno al casco histórico. Para entender Luarca hay que verlo en un callejero, porque de entrada orientarse con tanto río, espigón, y vía férrea atravesándolo de lado a lado no es tarea fácil. En un ensanche de la calle Párroco Camino, en la plaza de la Constitución, encontrarás un pequeño parque infantil. 

Es muy recomendable un paseo por El Cambarral, el barrio de casas enclavadas en la ladera, justo en primera línea del puerto pesquero. También, recorrer el paseo del muelle y subir a la Atalaya y el faro, o visitar alguno de los museos cercanos a la localidad como el Museo Etnográfico de San Martín, el Parque de la Vida de La Mata (del que ya hemos hablado aquí), el Observatorio Astronómico de Muñás o el Centro de Interpretación de las Hoces del Esva. Solo hay que tener en cuenta que por algunas zonas del puerto o los espigones las aceras son estrechas, no hay barandillas y no hay que tener precaución con peques y carritos.


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martes, 13 de septiembre de 2016

Cómo moverse por Budapest: metro, taxi, miniBUD o bici


Budapest es una ciudad muy segura por lo que puedes moverte con libertad por el centro y las zonas más comerciales o turísticas sin ningún problema. Es verdad que se ve a mucha gente viviendo en la calle, porque la reciente crisis económica afectó seriamente a Hungría, y también que de noche puedes ver mucha prostitución, pero en ningún momento te sentirás inseguro.

Una céntrica estación de metro de Budapest / Escapalandia
Cómo funciona el metro de Budapest
Aunque el centro es relativamente pequeño, si quieres ver los principales monumentos sin agotarte puedes utilizar el metro, funciona muy bien y es bastante económico. Un billete sencillo cuesta 350 florines, que equivalen a 1,13 euros aproximadamente en el momento en que escribimos este post. Puedes adquirirlo en las máquinas instaladas en cualquier estación, pagando en metálico o con tarjeta de crédito. Puedes seleccionar el idioma español, y aunque por la novedad igual te resulta engorroso hasta que completas la operación, no implica mayor dificultad que la de cualquier otra máquina que hayas usado en otras ciudades.

El tiquet debes meterlo en las máquinas instaladas en los accesos. No hay tornos como en España porque allí la gente no se cuela, y además podrían ponerte una multa. También puedes comprar pases de 24 horas, que cuestan unos 1.650 florines (5,3 euros). El metro es estéticamente bastante antiguo, también las estaciones, que por cierto están limpísimas, pero es puntual y no está demasiado masificado. Lo que sí sucede es que muchas estaciones no son accesibles y las escaleras mecánicas literalmente son "de vértigo".

Larguísimas escaleras del metro / Escapalandia
Moverse en coche por Hungría y Budapest
No merece la pena alquilar un coche salvo que en tu viaje optes por salir de la ciudad y desplazarte a otros pueblos o ciudades cercanas. La conducción por la ciudad no implica mayor precaución que las habituales, lo que sí es verdad es que en las largas avenidas los húngaros conducen rapidísimo y hay que andar muy atento para evitar percances. Además, en los accesos a la ciudad pueden formarse atascos en determinadas horas y días. Lo mejor para ver el país es viajar por carreteras nacionales, además las autopistas se rigen por otro funcionamiento diferente a España, y no hay peajes sino que debes comprar una viñeta de peaje en cualquier gasolinera.

Budapest en bicicleta
Alquilar una bici o usar el servicio de bicicletas local Bubi es posible pues las encontrarás en muchísimos puntos de la ciudad. La ventaja es que los turistas pueden usarlas, no hace falta tarjeta, sino únicamente comprar el servicio con tarjeta de crédito en las máquinas que hay en algunas estaciones. El pase de 24 horas cuesta 500 florines (1,6 euros) a lo que debes sumar el tiempo de uso hasta que la devuelvas. Hasta 30 minutos es gratis, luego va subiendo progresivamente, y por ejemplo usarla dos horas cuesta 1.500 florines (4,8 euros).

Lo único que necesitas es una tarjeta de crédito, un número de teléfono móvil y paciencia para ir viendo el sistema en la máquina. De entrada te pide los datos, también un email, después te pide el número de la bicicleta que quieres alquilar, y finalmente un pin que te habrán enviado al móvil. Al introducirlo la bici quedará liberada. Cuando la devuelvas fíjate que haga un parpadeo verde que significa que queda bien ensamblada y nadie puede usarla a tu cargo.

Bicis de alquiler en Budapest / Escapalandia
La bicicleta es un medio cómodo si quieres recorrer zonas amplias como parques o incluso la ribera del Danubio. En muchos puntos de la ciudad hay carril bici, como Bem Rakpart, el problema es que los bordillos en general no están rebajados y son bastante altos, que hay puntos muy turísticos donde es difícil moverse por la acera en zonas donde no hay carril bici y que en muchos puntos el carril bici discurre por la carretera. Así que después de probar la experiencia diría que no es una ciudad excesivamente cómoda para moverse en bici. Lo que sí es cierto es que para recorrer los parques hay muchos puntos donde puedes alquilarlas y ahorrarás tiempo. En la isla margarita, por ejemplo, tienes otras opciones si vas en familia como los coches de alquiler a pedales.

Taxi o MiniBUD, he ahí la cuestión
Los taxis no gozan de demasiada popularidad en Budapest, en las guías de viaje los desaconsejan directamente, salvo que los conciertes directamente a través de tu hotel. Los taxis oficiales son amarillos, llevan la palabra taxi en la puerta delantera izquierda y las tarifas en el cuadro de mando y las ventanas de ambas puertas. Los precios son oficiales, la tarifa básica es de 450 florines, por kilómetro 280 florines y la de espera 70 florines por minuto. Se puede pagar con tarjeta o en efectivo.

Desde el aeropuerto tienes además la opción del Mini BUD. El tiquet lo sacas en la ventanilla oficial donde te calculan el precio según la zona a la que vayas, lo abonas y te dan un tiquet con un número de vehículo. Debes esperar en una sala hasta que tu número salga en la pantalla, entonces sales y el traslado es en un coche de 9 plazas que te lleva directamente a tu hotel. A nosotros nos salió unos 14 euros por persona ida y vuelta, porque puedes comprar ya el servicio de vuelta también.

Por último una mención sobre el barco. Es más un transporte turístico o de ocio, pero a lo largo del Danubio encontrarás barcos para dar un paseo en el entorno de Budapest o también a otras ciudades cercanas como Szentendre. También hay barcos restaurante, y cruceros que recorren varios países haciendo paradas para que puedas recorrer cada zona. 

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La ciudad majestuosa: dos días en Budapest

Aunque no está entre las ciudades más turísticas de Europa, la perla del Danubio ofrece estampas que te encantarán. Castillos, puentes, iglesias o palacios. Un pasado histórico brillante, sobre todo durante el siglo XIX, que llenó la parte más histórica Buda, y también la orilla de enfrente, Pest, de edificios bellísimos y avenidas llenas de vida e infraestructuras urbanas.

Vistas desde la colina Gellért / Escapalandia
 Si visitas esta ciudad por tiempo limitado y en los meses de verano te recomendamos empezar por un paseo por la ribera del Danubio, por el lado de Pest (Belgrad rakpart), precisamente entre el Puente de las Cadenas y el Puente de la Libertad. Esta y las calles paralelas son precisamente la zona más viva de la ciudad, con calles peatonales llenas de restaurantes, hoteles y cafés.

Qué ver en la antigua Buda
Colina del Castillo de Budapest / Escapalandia
El puente de las cadenas, coronado por sus grandes leones, te llevará hasta el turístico funicular que, si bien no es nada del otro planeta pues es un viaje de un minuto sin demasiadas vistas previo a una cola de una hora, te evitará una media hora de dura subida a la colina del castillo, donde está el Bastión de los pescadores, la ciudad medieval amurallada. Esta zona alta de Buda, alberga buenas vistas, murallas y miradores e iglesias de interés como la iglesia de San Matías, un edificio gótico de bellas vidrieras y policromado con cenefas en todo su interior.

Pero esta zona, lo más turístico de la ciudad, está llena de rincones y museos de interés. Los restos de la iglesia de Sta. María Magdalena, destruida en la segunda guerra mundial y de la que solo queda la torre y una de las altísimas ventanas góticas. Pero también museos curiosos como el Museo del Teléfono, por el que casi hay que preguntar porque tiene varias entradas, y en el que hay que timbrar a la puerta para poder visitarlo. Está totalmente en húngaro aunque pueden darte un folleto en inglés.

Otros rincones curiosos son la casa del mago Houdini, donde puedes ver diversas curiosidades y también un espectáculo final. La atracción turística del Laberinto de Drácula, más de un kilómetro de cuevas subterráneas bajo la ciudad medieval, semiiluminadas y ambientadas con música, niebla y figuras, que te harán pasar un rato divertido. O el Hospital in the Rock, excavado bajo la roca de la colina, y que fue sanatorio de guerra de la Cruz Roja durante la guerra mundial y posteriormente se preparó como búnker aunque no llegó a utilizarse.

Las mejores vistas de la ciudad están sin duda en el monte Gellért, también en la parte de Buda. Cruzando el Puente de la Libertad y justo frente a la entrada del mítico balneario del mismo nombre, el más antiguo de la ciudad, está el acceso a un parque. La subida caminando te llevará una media hora pues debes coronar 235 metros de altitud. Encontrarás numerosos miradores de camino y, en la parte alta, también podrás admirar preciosas vistas sobre todo al atardecer. Aquí está la Estatua de la Libertad y la antigua ciudadela, construida para proteger a los ciudadanos.
Zapatos en la ribera del Danubio / Escapalandia

Un paseo por Pest
La orilla opuesta del Danubio cuenta con rincones célebres, como la estatua de la princesita, un monumento reciente pero muy simpático y fotografiado. Un poco más adelante, llegando al Parlamento de Budapest, cuya preciosa cúpula y el edificio en sí pueden visitarse, está el monumento a los judíos asesinados durante la ocupación nazi. Unos zapatos de bronce ubicados en el muelle recuerdan a muchos ciudadanos arrojados al río por las tropas invasoras.

En esta zona está el moderno museo Casa del Terror (Terror Haza) que ocupa el edificio que fue cuartel general nazi y posteriormente soviético hasta tiempos muy recientes. En el sótano está la parte más impactante porque se han recreado los calabozos. Está íntegramente en húngaro aunque pueden darte alguna documentación en inglés o audioguía en español.

Parques y parques infantiles en Budapest
Hay tres grandes espacios verdes en la ciudad. Del primero ya hemos hablado algo al mencionar la colina Gellért, un gran parque en la falda de la montaña con divertidos toboganes para los más pequeños en su zona infantil, que está más o menos en el centro.

Atracciones infantiles en Városliget / Escapalandia
Otro lugar muy frecuentado por los ciudadanos de Budapest es la Isla Margarita, en mitad del Danubio y a la que se puede acceder por dos puentes. Es un enorme parque con una fuente en su acceso más cercano al centro que baila con sus chorros de agua al ritmo de la música. Es un auténtico espectáculo que puedes observar si te acercas en cualquiera de los bancos dispuestos en la zona. Una rosaleda, metros y metros de césped, algunas antiguas ruinas, un carril solo para runners y hasta un mini zoo completan el enorme espacio verde que supone este parque, muy concurrido en los fines de semana.

El otro gran parque está en Pest y es Parque de la Ciudad (Városliget) que alberga un balneario, el de Szénchenyi, y el Castillo de Vajdahunyad. Es un grandísimo espacio verde que fue refugio de caza para la nobleza y hoy suele acoger atracciones de feria y eventos diversos.

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